Las Divinidades del Tahuantinsuyo (Imperio Inca)
En el mundo andino, cada ayllu adoraba divinidades de carácter local. Cuando se estableció el imperio, la elite cusqueña impuso el culto solar sobre los otros cultos menores, lo que provocó una coexistencia de muchos dioses. Los principales fueron los siguientes:
• El dios Sol (Inti o Punchao), que era la divinidad que fertilizaba la tierra, daba vida, salud y paz. Los incas se consideraban «hijos del Sol» e hicieron de su culto un rito oficial. El templo solar más importante era el Coricancha, en el Cusco.
• La diosa Pachamama, que era una divinidad femenina que representaba a la tierra y a la producción de alimentos.
• El dios Huiracocha era la divinidad que, según los mitos cusqueños, había ordenado el mundo. Huiracocha salió del lago Titicaca y mandó al dios Sol y a la Luna a iluminar el día y la noche, respectivamente.
• El dios Pachacámac, era un dios subterráneo capaz de producir terremotos y otorgar alimentos. Compartía junto con el dios Huiracocha el atributo de haber ordenado el mundo. Su santuario, que recibió peregrinos de todas partes de los Andes, se levanta al sur de Lima, en la desembocadura del río Lurín.
• La diosa Quilla, que era la divinidad que representaba a la Luna, esposa del Sol, con quien formaba la suprema dualidad divina. Su veneración se asociaba al culto de los muertos y a la fertilidad.
• El dios Tunupa, que era una divinidad en forma de rayo y fuego celeste. Tenía el atributo de dar fertilidad a la tierra y a los animales (peces). Fue un culto asociado a los volcanes y montañas elevadas. |